domingo, 27 de abril de 2014

lamentos de mierda

Version:1.0 StartHTML:0000000167 EndHTML:0000004012 StartFragment:0000000454 EndFragment:0000003996
Quisiera decir tantas cosas
pero no sé si tenga las fuerzas
quisiera escucharlos a todos
pero no tengo la altura ni la moral para hacerlo

porque desde hace un tiempo que renuncio a todo
y las murallas entre las gentes se me han hecho cada vez mas altas
no soy viejo y ya quiero descansar.
¿por qué mi tormento,
si soy joven y todo lo puedo?
He olvidado todo y no tengo rumbo.

Extraño el tiempo en que confiaba en algo o en alguien
mas nunca he confiado en mi mismo.

Algún día quise que las gentes de todos los lugares se dieran un abrazo.
Ahora no creo en nada.
Estoy muerto en vida y no se qué hacer para sanarme.
Y la espera solo me desconsuela mas.

Quisiera llorar como los niños en las tardes de otoño,
mas ya no tengo alma de niño, sino de viejo.
Casi nada me causa alegrías,
solo comparto sonrisas complacientes
para esquivarme a mi mismo.

Si al menos el amor no estuviera lejos,
podría pensar en el mañana.
Pero nada de esto es cierto,
estoy muerto.

La verdad es que lloro de lleno.
Soy un hijito de papá que no supo enfrentarse al mundo
y ahora me escondo como un cobarde.
No tengo fuerzas,
no tengo nada por qué luchar.
Solo mentiras que cultivo en mis pensamientos,
para creer que soy digno de aprecio.

Pero la verdad es que no soy ni humilde,
ni obrero, ni pobre, ni desventajado, ni revolucionario, ni critico.
No soy el nuevo hombre, ni estoy cerca de serlo.
Ni siquiera sé si soy una persona digna:
he abandonado todo en lo que creía,
he abandonado a mis compañeros,
mis sueños de otros días.

Ya no tengo nada que valore,
solo un cuarto con objetos extraños.
¿Será posible seguir decayendo por extrañar a una mujer?
Hace casi un año que no la veo.
Lo mas probable es que no la vea mas.