Quisiera decir tantas cosas
pero no sé si tenga las fuerzas
quisiera escucharlos a todos
pero no tengo la altura ni la moral
para hacerlo
porque desde hace un tiempo que
renuncio a todo
y las murallas entre las gentes se me
han hecho cada vez mas altas
no soy viejo y ya quiero descansar.
¿por qué mi tormento,
si soy joven y todo lo puedo?
He olvidado todo y no tengo rumbo.
Extraño el tiempo en que confiaba en
algo o en alguien
mas nunca he confiado en mi mismo.
Algún día quise que las gentes de
todos los lugares se dieran un abrazo.
Ahora no creo en nada.
Estoy muerto en vida y no se qué hacer
para sanarme.
Y la espera solo me desconsuela mas.
Quisiera llorar como los niños en las
tardes de otoño,
mas ya no tengo alma de niño, sino de
viejo.
Casi nada me causa alegrías,
solo comparto sonrisas complacientes
para esquivarme a mi mismo.
Si al menos el amor no estuviera lejos,
podría pensar en el mañana.
Pero nada de esto es cierto,
estoy muerto.
La verdad es que lloro de lleno.
Soy un hijito de papá que no supo
enfrentarse al mundo
y ahora me escondo como un cobarde.
No tengo fuerzas,
no tengo nada por qué luchar.
Solo mentiras que cultivo en mis
pensamientos,
para creer que soy digno de aprecio.
Pero la verdad es que no soy ni
humilde,
ni obrero, ni pobre, ni desventajado,
ni revolucionario, ni critico.
No soy el nuevo hombre, ni estoy cerca
de serlo.
Ni siquiera sé si soy una persona
digna:
he abandonado todo en lo que creía,
he abandonado a mis compañeros,
mis sueños de otros días.
Ya no tengo nada que valore,
solo un cuarto con objetos extraños.
¿Será posible seguir decayendo por
extrañar a una mujer?
Hace casi un año que no la veo.
Lo mas probable es que no la vea mas.