lunes, 22 de abril de 2013

Tiemblo


A decir verdad ya no me puedo explicar el por qué sigo vivo.
Claro esta que no es el amor lo que me hace respirar,
mas bien solo el temor
al fracaso absoluto.

Acaso no se trata de eso todo?
De estar siempre cayendo por un lado
y levantado por el otro.

La unica forma de vivir es la mediocridad,
y la mediocridad lo absorbe todo.

Y es por esto que les ruego,
no me vengan con sus triunfos,
con sus logros y sus posesiones.
No me vengan con heridas ni cuchillas
fingiendo tener la frente erguida.

¡Pero si tiemblan tanto como yo!
No serian felices ni aunque sus éxitos fuesen reales.
Y en su dureza reflejan aun mayor fragilidad.
Su seguridad es una mascara de hipocresía,
para variar un poco en la linea histórica.
O espiral.

Y luego vienes con que te alejas.
Sé que soy implacable.
Y un cobarde.
Sé que puedo traicionar,
y lo he hecho.
Pero mis ojos miran por ultima vez las cosas,
antes de que mi lengua las vuelva polvo,
para volver a empezar.
Y tanto has temido la desnudez implacable de mi razón.
Tanto temes ser descuartizada,
en unos cuantos segundos,
de todo lo que te llena de algo,
de un todo,
una pequeña totalidad que disimule la tristeza.

Pero no he podido dejar que eso pase,
con atracción radioactiva he sofocado hasta el ultimo centímetro que has cedido
que has liberado de tu yugo fronterizo,
hasta que en trincheras nos hemos envuelto de nuevo en la nada,
y que nada mas fascinante es la que hemos creado.
Ya hasta mi ausencia destruye cada ilusoria esperanza de poder ser,
y mi ataque ha logrado tal sofisticación,
que no he de hacer nada,
para que mueras cada segundo.

Porque has de saber que sin mi no eres nadie,
solo muerte,
solo reproducción,
representación,
imaginería barata para simpatizarte a ti misma,
para volverte amante, madre, esposa, empleada, jefa, dictadora, tumba.
Mas lo único que sigue vivo aquí soy yo,
y reitero que aun no entiendo el por qué,
quizás la verdadera vida es el temor.
Mas la certeza y confianza solo es algo mecánico y evolutivo.
Pues tiemblo de miedo,
y te hago el favor de temblar también,
ya que el único ataque que queda
es la retirada absoluta,
y dejar desbastado un desierto de hielo
y sombras,
para que no puedas ver por donde me fui.

lunes, 8 de abril de 2013

sucios vientos

y para por fin entregarme a las noches,
dejar de soñar y finalmente saltar por las ventanas,
por las puertas
por las veredas y las rejas.
para lanzar un ultimo ataque
que de ultimo solo tiene lo desesperado
lo ruin, lo suicida.
¿pero quien es valiente aquí?
si ya hemos perdido todo
si ya se ha entregado la vida 
a un canto de sueños
a una palabra de tranquilidad.
¿y de qué hemos de estar tranquilos?
¿tranquilos de esperar?
¿tranquilos de ver el sol aparecer todas las mañanas?
sin nada mas que hacer que enamorarnos
o divertirnos en algún juego
de esos juegos que te cansan la vista
para vaciarte aun mas,
entre las piedras que hemos acarreado y erguido
para finalmente sentarnos sobre los bultos
de aquello que llamábamos vida.

y en el momento del ataque,
encorvar la espalda
y con los brazos firmes aferrarse a lo que venga
lo que haya
ultimo y único que le podría tocar a cualquiera
y por qué cualquiera?
a cualquier hombre desesperado de tanto vivir ciego
de tanto nadar hacia el fondo
creyendo que hay oro entre las piedras.
pero no señor, no.
el río ya se ha secado y ni piedras quedan en su lecho.
ni de los pastizales que irrigaba antiguamente
y servían de paseo para los jóvenes enamorados
queda mas que el seco recuerdo
de labios abiertos en el tiempo.

¿pero por qué mentir?
¿por que mostrarme como un distinto,
cuando tan igual he sido?
tanto he amado,
a veces
y he reclamado con alegría
los dulces pensamientos y palabras
que el amor nos obliga a vivir.
pero he amado y he perdido,
muchas veces como para ser creíble
aunque pocas para ser normal.
también me sometí a la tormenta de pieles
en alguna noche de octubre o diciembre,
aunque nada bueno he encontrado
entre la cobardía de las sensaciones
y el delirio del placer arrebatado.
el río sigue seco
y el ataque se avecina en amenaza eterna

y no nos engañemos al ver la amenaza
de una sonrisa que se arrebate
entre gritos y maldiciones de la gente
entre las piedras que se lancen una y otra vez,
desde las montañas hacia el mar.
y que el viento se vuelva recuerdo
que se reviente en los oídos de aquellos que no escuchan
de aquellos que han perdido
conformados entre lo posible y lo correcto.
y que también el viento se vuelva un ultimo ataque
y que todos entremos en el
se destroce hasta el ultimo heredero
hasta la ultima piedra erguida sobre piedra,
y el poder hemos tenido
y seguiremos teniendo,
mientras mas estemos frente al aire sucio
mas sucias serán las palabras que nos lancemos!