dejar de soñar y finalmente saltar por las ventanas,
por las puertas
por las veredas y las rejas.
para lanzar un ultimo ataque
que de ultimo solo tiene lo desesperado
lo ruin, lo suicida.
¿pero quien es valiente aquí?
si ya hemos perdido todo
si ya se ha entregado la vida
a un canto de sueños
a una palabra de tranquilidad.
¿y de qué hemos de estar tranquilos?
¿tranquilos de esperar?
¿tranquilos de ver el sol aparecer todas las mañanas?
sin nada mas que hacer que enamorarnos
o divertirnos en algún juego
de esos juegos que te cansan la vista
para vaciarte aun mas,
entre las piedras que hemos acarreado y erguido
para finalmente sentarnos sobre los bultos
de aquello que llamábamos vida.
y en el momento del ataque,
encorvar la espalda
y con los brazos firmes aferrarse a lo que venga
lo que haya
ultimo y único que le podría tocar a cualquiera
y por qué cualquiera?
a cualquier hombre desesperado de tanto vivir ciego
de tanto nadar hacia el fondo
creyendo que hay oro entre las piedras.
pero no señor, no.
el río ya se ha secado y ni piedras quedan en su lecho.
ni de los pastizales que irrigaba antiguamente
y servían de paseo para los jóvenes enamorados
queda mas que el seco recuerdo
de labios abiertos en el tiempo.
¿pero por qué mentir?
¿por que mostrarme como un distinto,
cuando tan igual he sido?
tanto he amado,
a veces
y he reclamado con alegría
los dulces pensamientos y palabras
que el amor nos obliga a vivir.
pero he amado y he perdido,
muchas veces como para ser creíble
aunque pocas para ser normal.
también me sometí a la tormenta de pieles
en alguna noche de octubre o diciembre,
aunque nada bueno he encontrado
entre la cobardía de las sensaciones
y el delirio del placer arrebatado.
el río sigue seco
y el ataque se avecina en amenaza eterna
y no nos engañemos al ver la amenaza
de una sonrisa que se arrebate
entre gritos y maldiciones de la gente
entre las piedras que se lancen una y otra vez,
desde las montañas hacia el mar.
y que el viento se vuelva recuerdo
que se reviente en los oídos de aquellos que no escuchan
de aquellos que han perdido
conformados entre lo posible y lo correcto.
y que también el viento se vuelva un ultimo ataque
y que todos entremos en el
se destroce hasta el ultimo heredero
hasta la ultima piedra erguida sobre piedra,
y el poder hemos tenido
y seguiremos teniendo,
mientras mas estemos frente al aire sucio
mas sucias serán las palabras que nos lancemos!
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